Cada etapa garantiza la más alta calidad e inocuidad
Ingreso de aves procedentes de granjas certificadas. Se verifica el estado sanitario, peso y condiciones de cada lote. Solo aves sanas y en óptimas condiciones ingresan al proceso.
Las aves pasan por un proceso de aturdimiento controlado que garantiza su bienestar, seguido del degüello para el desangrado completo, cumpliendo estrictas normas de bienestar animal.
Las aves ingresan a tanques de escaldado a temperatura controlada para facilitar la remoción de plumas. Luego pasan por máquinas desplumadoras de tambores rotatorios.
Proceso automatizado de extracción de vísceras. Cada ave es inspeccionada visual y sanitariamente. Las vísceras comestibles se separan para su procesamiento.
Las canales ingresan a túneles de enfriamiento por aire forzado o inmersión en agua fría, reduciendo la temperatura a menos de 4°C en el menor tiempo posible para garantizar la inocuidad.
Las canales se clasifican por peso y calidad. Se procesan según el tipo de producto: pollo entero o cortes específicos. Cada pieza pasa por control de calidad.
Los productos se empacan al vacío o en bolsas selladas con atmósfera modificada. Cada empaque lleva etiqueta con lote, fecha de producción, peso e información nutricional.
Los productos empacados se almacenan en cámaras de refrigeración (0-4°C) o congelación (-18°C) según el tipo. Sistema FIFO garantiza rotación óptima.
El transporte se realiza en camiones refrigerados que mantienen la cadena de frío hasta el destino final. Cada pedido incluye documentación de trazabilidad completa.